Aljibes Árabes

Aljibes Árabes

Almería, en época musulmana, no contaba con una red de abastecimiento de agua en los inmuebles, haciéndose necesario levantar aljibes, pilares y fuentes. El Rey taifa Jayrán durante su reinado de 1012 a 1028, fue quien mandó construir esta gran reserva de agua, y durante el reinado de su sucesor Zuhayr, de 1028 a 1038 se concluyó su construcción.
La red hidráulica conducía el agua desde las fuentes de Alhadra, denominadas la Fuente Redonda y la Fuente Larga, en el actual barrio de Los Molinos y El Puche, a través de canales, pozos y norias hasta la parte más alta de la antigua ciudad, la Puerta de Pechina, actual Puerta de Purchena, para utilizar la gravedad en su reparto por acequias. Los Aljibes árabes tenían una capacidad de de 630.000 litros, cantidad suficiente para abastecer a la ciudad en un largo asedio.

En los aljibes, cuyo acceso se encuentra actualmente en la calle Tenor Iribarne, se conservan tres naves intercomunicadas, de quince por tres metros y medio de superficie, construidas de sólidos ladrillos y con bóvedas de medio cañón.

La construcción fue ampliada en tiempos del rey Ibn Sumadih con una nueva canalización que llegaba hasta la Mezquita Mayor, en la actual Iglesia de San Juan del barrio de la Medina, abasteciendo nuevos pilares en este barrio a los pies de la Alcazaba.

Desde 1968 es sede de la peña flamenca El Taranto y, tras una exhaustiva rehabilitación llevada a cabo por el Ayuntamiento de Almería, hace también las veces de espacio expositivo y de conferencias, con unos 260 m2 de espacio útil.

Junto a la Alcazaba y los restos de la Mezquita Mayor, los Aljibes de Jayrán constituyen de uno de los monumentos más antiguos de la ciudad, y uno de los vestigios más importantes del esplendor de la Almería del siglo XI.