Son un testimonio vivo de esa presencia árabe y musulmana que está enraizada en el sentir del almeriense. Sin duda, una oferta que no hay que perderse, incrustada en pleno casco histórico de la ciudad, y que constituyen una sensacional máquina del tiempo lista para trasladar al ser humano a otro tiempo, a otras sensaciones.
El Toyo es la gran apuesta por el desarrollo turístico de sol, playa y salud en la capital almeriense. Allí, un conjunto de hoteles han apostado fuerte por el turismo de alta gama, entre las orillas del Mediterráneo y de un campo de golf que albergó este deporte durante los Juegos Mediterráneos de 2005, dotándose además de complejos de agua y spas, especialmente indicados para el turismo deportivo y de salud. Es el turismo verde y azul.











