Cocina Almeriense: Tierra de Contrastes

La cocina almeriense, pese a ‘cumplir los preceptos’ clásicos de la Mediterránea, tiene un carácter singular. Su particular ubicación, nexo del Levante y Sur españoles, le concede elementos especiales, con puntos de conexión con los demás, pero a la vez, únicos.

Es, además, una cocina con aspecto centenario, cuyos platos presentan el aspecto que debieron tener en otros tiempos, en el mismo lugar. Es el caso de uno de los platos más típicos, la pipirrana o papirrana, ya que en distintos lugares de la provincia se conoce con diversos nombres, un plato en el que el pimiento triturado y la aceituna le aporta un aspecto de otras épocas, tradicional, y confeccionado con el aporte del bacalao a productos tan típicos de la tierra como el aceite de oliva, la aceituna, pimiento o cebolla.

Ubicada en el Mediterráneo, cuenta con los típicos productos de esta zona, ya citados. Una de sus bases, común en gran parte de los platos, es el aceite de oliva; otro, el pescado, habitual en lugares costeros; y un tercero, la verdura de clima cálido, que hizo famosa a la provincia, pero que era uno de sus elementos fundamentales mucho antes.

Además, su carácter de nexo con África hace que la cocina almeriense guarde puntos de contacto con la norteafricana. Un claro ejemplo son los célebres gurullos, típicos en muchos lugares del interior de la provincia, a base de harina, pimiento, tomate, garbanzos, entre otros ingredientes, y liebre o conejo, que guarda cierta similitud con el ‘cus-cus’.

Otro plato típico almeriense es el conocido como ‘trigo pelao’, de ardua elaboración, ya que debe iniciarse el día antes, indicado para el invierno por su mayor aporte calórico. Las migas también forman parte de la cocina local, otro plato que también guarda muchos puntos de contacto con la cocina mediterránea y africana, aunque su ornamentación, con rábano, tocino, sardina y pimiento, entre otros condimentos, le aporte un matiz especial.

La carne no está ausente en la cocina almeriense, especialmente los productos porcinos, de carácter casero, como los embutidos, que se confeccionaban tradicionalmente en las propias viviendas tras el sacrificio del animal que, tradicionalmente, era criado por los habitantes de la vivienda. Entre los embutidos, existe una variante de chorizo en el que se le añaden féculas (chorizo de patata), otro de difícil elaboración, ya que se aprovechan las tripas del animal, conocido como blanquillo, y exige una gran precisión para que no se rompa la envoltura mientras se prepara el embutido, de gran sabor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Powered by WP Hashcash

Comment Spam Protection by WP-SpamFree