Clima y geografía de Almería

Clima y geografía

Clima – Mucho sol y pocas precipitaciones

La provincia de Almería, por su peculiar orografía y su posición al sureste penínsular junto al mar Mediterráneo, tiene distintos tipos de climatología: clima Mediterráneo, desértico, continental, etc. Una de sus principales características es un cielo casi siempre despejado y muy luminoso.

En la costa es también característico el viento de poniente y también cercano a la capital el levante, famoso por que suele subir la temperatura varios grados cando aparece.

Las precipitaciones son escasas, siendo el Cabo de Gata el lugar donde menos llueve de la península ibérica. Asimismo, el desierto de Tabernas es, técnicamente, el único desierto árido del continente europeo lo que le confiere características naturales únicas que le valieron para convertirse en escenario de cine, videos musicales y spots televisivos.

La temperatura media anual es de 18.7ºC, llegando a superar los 30ºC en los meses más calurosos del verano.

Geografía – Una de las provincias más montañosas

Almería Ciudad se sitúa en el centro de la una bahía en forma de media luna. Y su ubicación geográfica no es casual, porque precisamente las características de los elementos geográficos que la rodean fueron la clave para su propia fundación como ciudad.

En el Siglo X, Abderramán III, primer Califa de Córdoba, buscaba un enclave que fuera la sede de la flota de guerra, que defendiera la costa ante las incursiones de sus enemigos y de los piratas berberiscos. Y encontraron un lugar especial en un barrio marítimo que pertenecía a la cora de Bayyana (actual Pechina). Este barrio, que era llamado Al-mariyyat- Bayyana “Atalaya de Pechina”, era un grupo de casas al abrigo de las montañas, que se dedicaba a la pesca y la cría de ganado. Las grandes explotaciones agrícolas estaban en el interior, a las orillas de río Andarax, por la falta de agua potable en la zona costera.

Geografía de Almería, Turismo
La dimensión de la bahía, abrigo natural de embarcaciones, la cercanía de las estribaciones de la Sierra de Gádor, ideal para construir una fortaleza en alto y las distintas fuentes de aguas subterráneas encontradas en esta zona, fueron la llave para la fundación de Almería, otorgándole el Califa la categoría de Medina (ciudad) y mandando levantar unas murallas que circundaran el rincón entre el nuevo Puerto y las montañas.
Quizá lo que no podían preveer fue el rápido crecimiento de este nuevo núcleo de población. La seguridad de sus murallas y su ubicación estratégica atrajo comerciantes que fueron abandonando Bayyana y otras zonas para ubicar sus negocios junto al nuevo puerto. Almería en el siglo XI ya era una de las zonas más pobladas de la península.

Su geografía ha sido también clave en otros momentos históricos, como en las conquistas de Alfonso VII de Castilla (siglo XII), los Reyes Católicos (s. XV) y más recientemente, la explotación de las minas de Alquife (Granada) y de las sierras de la provincia, que tenían su salida comercial por el puerto almeriense, trayendo el ferrocarril hasta el mismo mar. (Cargadero de Mineral “Cable Inglés”).

Durante la Guerra Civil, su aislamiento geográfico invitó de nuevo a ingeniar una resistencia pasiva, igual que sucediera con la inexpugnable Alcazaba: la construcción de los Refugios de la Guerra Civil en el subsuelo del centro histórico.

En el resto del siglo XX y principios del siglo XXI, la ciudad acometió el crecimiento más importante de su historia, hacia Levante, único flanco en llano que permite el desarrollo y crecimiento urbanístico. Precisamente entre la ciudad primitiva y Cabo de Gata se vislumbran los nuevos acondicionamientos de la nueva Almería, con el resort de El Toyo, el aeropuerto, Universidad, el Estadio de los Juegos Mediterráneos y diversos proyectos de futuro.

En resumen, el asilamiento geográfico de Almería, cercada por la sierra de Gádor y el Mar Mediterráneo, ha jugado un papel fundamental en su historia milenaria. A veces en contra, quedando fuera de rutas comerciales internas, pero sin duda ha jugado más a su favor, siendo su defensa natural un motivo de un gran desarrollo por la dificultad para ser conquistada.