Plaza de Toros de Almería

Plaza de Toros

La antigua Plaza de Toros, situada entre las calles Murcia, Granada (donde actualmente se sitúa el “Malecón de los Jardinillos”) y del Circo, cerca de la Rambla, fue construida en 1849. A finales de siglo se quedó pequeña e incómoda para las necesidades de la burguesía local, que era cada vez más numerosa y rica. Por este motivo, se organizó una sociedad por acciones (dirigida por lo más representativo de la burguesía almeriense), que compró los terrenos de la nueva plaza en la “Huerta de los López”, al final de la calle Calvario.

La primera piedra de la construcción se colocó el 13 de agosto de 1887, celebrándose una ceremonia pública a la que asistieron las autoridades locales. Las obras, dirigidas por los dos arquitectos oficiales de la ciudad, Enrique López Rull y Trinidad Cuartara Casinello, concluyeron en julio de 1888, siendo la capacidad oficial de la plaza de 1.054 personas.

La arquitectura de la plaza es ecléctica. Consta de una planta poligonal de veinte lados, tres de los cuales se adelantan en cuerpos salientes, formando portadas monumentales de acceso a la entrada de sol, la principal, y la entrada de sombra. En la entrada principal, hay sobre la clave del arco un escudo que muestra la cabeza de un toro junto a instrumentos característicos de la fiesta. En la construcción se observa la influencia árabe en los arcos de herradura del segundo piso


Plaza Vieja Almería

Plaza de la Constitución

O Plaza Vieja, es la Plaza más antigua de la ciudad se encuentra ubicada en un rincón entrañable y recoleto. Fue lugar de juegos, fiestas y toros, procesiones y desfiles cívicos.

En época musulmana era una plaza irregular y constituía el zoco principal. Con los cristianos se conocerá como plaza del “Juego de las Cañas”. Tomará su aspecto definitivo a mediados del siglo XIX, con soportales en los bajos y viviendas de dos plantas. Se trata de una plaza que presenta una planta ligeramente trapezoidal, y que mantiene la característica de las plazas cerradas y porticadas del siglo XIX.

La plaza está presidida por el edificio del Ayuntamiento, de estilo ecléctico, construido entre finales del siglo XIX y principios del XX. La fachada está dividida en tres cuerpos. El primero, alberga los soportales con arcos de medio punto, seguido de un segundo cuerpo más desarrollado, donde se sitúan los balcones, y el tercero donde está el ático. En el centro de la fachada, y en la parte superior, se encuentra la torre rematada con una cúpula semiesférica, donde se encuentra el reloj y el escudo del Ayuntamiento de Almería.

En el centro de la Plaza se sitúa “El Monumento a los Mártires de la Libertad”, obelisco emblemático, dedicado a 24 personas liberales, que llegaron a las Playas de Almería con casacas rojas (de ahí su nombre), a proclamar la libertad y la constitución en contra del despotismo de Fernando VII, siendo fusilados el 24 de agosto de 1824. Este no es el monumento primitivo, el anterior data de 1868-1870 y estaba en la Plaza de Cádiz (actual Puerta de Purchena), y en 1900 se traslada a la Plaza Vieja, hasta su derribo en 1943. El primero era de piedra, y éste, reconstruido en 1988, por suscripción popular, es de mármol. Consta de un gran basamento, sobre el que se eleva la columna que sirve de arranque al vistoso capitel corintio, rematado por una esfera de bronce, rodeada con pinchos o rayos del sol. Este característico monumento es conocido como “Monumento o Pingurucho a los Coloraos”.

La parte norte de la fachada de la plaza corresponde al Convento de las Claras, reconstruido tras el incendio sufrido en la Guerra Civil Española.

El reloj del Ayuntamiento:

El reloj que hay en la fachada principal del Ayuntamiento interpreta la popular melodía del Fandanguillo de Almería, cada cuarto de hora, sonando los acordes completos cada hora en punto.


Plaza Careaga de Almería

Plaza Careaga

Los espacios irregulares abiertos en el interior de la trama urbana del casco antiguo son numerosos, y durante los siglos XVIII y XIX darán lugar a plazas, donde se concentran los estamentos privilegiados de la población, como es el caso de “La Plaza Careaga”. Su estructura de patio interior invita al sosiego.

Debe su nombre a la Familia Careaga, que tenía en esta zona su casa solar. Juan Ochoa Ortiz de Careaga llegó de Vizcaya con cuatro navíos a la Guerra de Granada y posteriormente se quedó a poblar en Almería. De D. Miguel Avis-Venegas y Careaga Marín Benavides, cuatro apellidos ilustres de 1489 de la aristocracia histórica almeriense, de sangre de conquistadores cristianos y de príncipes musulmanes, se crea el título de marqués de Torre Alta y Vizconde de Careaga por Carlos II. La famosa calle del Arco se debe al arco de Careaga, que comunicaba la casa de los marqueses con sus graneros.

En esta plaza se encuentra “La Casa de los Marqueses de Torre Alta”, diseñada en 1847, y donde destaca la composición en dos plantas. Su estructura se adapta al tipo general de vivienda neoclásica burguesa, encontrando en ella elementos diferenciadores como son los arcos apuntados de tradición clasicista, de carácter innovador en Almería.


Plaza Bendicho Almería

Plaza Bendicho

Situada en el corazón del casco antiguo, en el antiguo arrabal de La Musalla, es una plaza recoleta, surgida al amparo de la Catedral. Este espacio fue uno de los lugares preferidos como residencia de la aristocracia durante los siglos XVI al XVIII. Desde la plaza podemos observar los cubos y torreones de la Catedral perteneciente a la girola, desde donde campea el característico “Sol de Portocarrero”. La plaza está dedicada a Juan F. Juan León Bendicho y Quelty, que nació en Málaga en 1809, y tras contraer matrimonio con Doña María Dolores Puche, fijó su residencia en Almería.

En la plaza se encuentra la casa más antigua de la ciudad “La Casa de los Puche”, del siglo XVIII, antigua familia noble llegada a Almería con los primeros pobladores cristianos en 1494. Presenta dos plantas, la inferior, destinada a servicios, y la superior, a vivienda de los dueños. En su fachada, destaca la portada de cantería, enmarcada con columnas que albergan un arco de medio punto, sobre el que se eleva el escudo familiar. El balcón, que descansa directamente sobre la portada, posee una rica rejería.

Junto a la Casa de los Puche, y situada en la misma línea, está la “Casa de la Música”, del siglo XIX, restaurada y actual sede del Patronato Provincial de Turismo.

En el centro de la plaza, se halla el busto de la poetisa “Celia Viñas” que ejerció su labor profesional de profesora en la capital durante los años de la posguerra,  enriqueciendo la obra literaria almeriense de la época.

En los últimos años del siglo XX, contigua a esta plaza, se abrió la calle situada junto al muro sur de la Catedral, la Ronda Beato Diego Ventaja, desde donde se puede pasear y admirar los poderosos muros de la Catedral- Fortaleza.


Palacio de los Vizcondes del Castillo Almansa

Palacio de los Vizcondes del Castillo de Almansa

La progresiva difusión de las ideas academicistas en la España de la segunda mitad del siglo XVIII, tendrá consecuencias en el desarrollo de la vivienda almeriense. Los rasgos populares y barrocos, en ocasiones íntimamente unidos, van a ser sustituidos por una intelectualidad estética en la arquitectura, característica predominante de la corriente historicista.

Ese momento de transición está muy definido en la fachada del Palacio de los Vizcondes del Castillo de Almansa, título creado en 1773 a favor de la familia almeriense de los Almansa.

El palacio es una de las muestras más importantes de la arquitectura doméstica de la ciudad. La vivienda palaciega se construye entre 1773 y 1780 aproximadamente.

La fachada, con entablamento en la parte superior, consta  de dos plantas: la parte inferior alberga vanos de distribución regular, y la superior, balcones rematados por frontones curvos y partidos, donde se encuentra el escudo familiar.

Por la calle Infanta se accede al Museo Arqueológico Provisional, con la monumental portada de la “Casa de Don Francisco Jover y Tovar”, diseñada por el arquitecto municipal Trinidad Cuartara Casinello en 1894.

Todo el conjunto del Palacio de los Vizcondes del Castillo de Almansa, y de D. Francisco Jover y Tovar, alcalde y cronista de Almería, pertenecen al actual Archivo Histórico Provincial.


Circulo Mercantil de Almería

Círculo Mercantil y Teatro Cervantes

El Círculo, fundado entre 1887 y 1899, tenía, junto con el Ateneo, su sede en la Plaza de San Pedro. Posteriormente, ambas sociedades se separan. Fue presidente de la sociedad D. Ramón Orozco, perteneciente a una importante familia que durante la segunda mitad del siglo XIX impulsó el negocio minero en Almería. En 1900 la sociedad estrena local en el Paseo del Príncipe. Más tarde, en 1904, el Círculo se encontraba en un inmueble situado de nuevo en la Plaza de San Pedro, teniendo su sede definitiva en el Paseo, en el edificio del Teatro Cervantes, en la década de 1920.

Sus salones actuales son  sede de toda clase de actividades culturales, literarias y exposiciones, así como de baile de carnaval y fin de año. Su decoración interior es de 1920. La Sociedad tuvo una gran importancia en la vida económica de Almería, interesándose en el desarrollo de los medios que diesen riqueza a la ciudad: ferrocarril, puerto, mejoras técnicas mineras y agrícolas.

La construcción forma parte del conjunto del Teatro Cervantes. Concretamente, la fachada que mira al Paseo de Almería, es de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Presenta una clara tendencia monumentalista: grandes arcos de medio punto, balcón con balaustrada, con detalles de un claro naturalismo y estilización que le aproximan a la tendencia modernista, destacando los brazos de lámpara simulando girasoles. Además, presenta motivos figurativos simbólicos en su fachada que hacen alusión a la función del edificio: liras, máscaras o el relieve de Cervantes.

El Teatro Cervantes fue uno de los proyectos de más larga ejecución del periodo arquitectónico contemporáneo almeriense de finales del siglo XIX. El comienzo de las obras se remonta a 1866, coincidiendo con el permiso solicitado de la empresa constructora al Ayuntamiento. Tras unos inicios prometedores, las obras se estancaron hasta 1898, cuando el arquitecto Enrique López Rull, realiza los planos correspondientes al edificio actual. Las obras no comenzarán hasta 1910, y finalmente, el que pasó a ser el teatro más importante de la ciudad, se inauguró en 1921.

 


Casino Cultural de Almería

Casino Cultural

El Casino Cultural es la actual sede de la Delegación de Gobernación. Originariamente fue una vivienda palaciega de la burguesía almeriense de finales del siglo XIX. Su estructura, que sigue los modelos historicistas de la época, motivó su declaración como Monumento Histórico- Artístico en 1982.

La construcción, que tuvo varios emplazamientos a finales del siglo XIX, y fue fundada por Joaquín de Vilches en 1840, se trasladó definitivamente en 1905 al Paseo, a la que había sido vivienda de Emilio Pérez Ibáñez, destacado miembro de la burguesía almeriense del período de la Restauración. Fue proyectada en 1888 por el arquitecto Enrique López Rull, muy importante en aquella época.

En los años 20 del siglo XX se realizan en el edificio una serie de reformas, especialmente en el salón de baile y la decoración musulmana del “Salón Árabe”.

En el Casino había actos culturales, también era lugar de tertulias donde se comentaban las novedades de la ciudad y noticias relacionadas con la situación de las industrias y agricultura de la localidad. Era lugar de juego, del billar o del ajedrez.

Durante la Guerra Civil sufre un incendio parcial a causa de los bombardeos y del abandono general. Es restaurado en 1940. El edificio se abandona entre los años 1950 y 1960, siendo adquirido con posterioridad por la Junta de Andalucía para hacer frente al embargo del inmueble.

La fachada de la construcción, que se enmarca en la corriente historicista, responde al clásico modelo burgués de estructura con zócalo de piedra, que alberga el semisótano, y una monumental portada coronada con un balcón en la parte superior con influencias clasicistas. Posee un amplio zaguán destinado a carruajes y escalera con artística baranda.


Casa Palacio Juan Lirola de Almería

Casa Palacio de Juan Lirola (Diputación)

El edificio de la Diputación Provincial es una vivienda de la burguesía almeriense, conocida como casa palacio-urbana, perteneciente a la antigua casa de Don Juan Lirola, político liberal de gran influencia. Su ampliación de 1884 se debe al arquitecto Trinidad Cuartara Cassinello. El primitivo proyecto, de 1880, ocupaba la esquina de las calles Reyes Católicos y Navarro Rodrigo.

El edificio, de gran relevancia, se compone de dos plantas. En su fachada a la calle Reyes Católicos, el cuerpo se organiza en torno a un almohadillado pétreo corrido sobre un alto zócalo, y en el segundo cuerpo, realizado con paramento de ladrillo rojo, destacan sus ventanas y balconadas de piedra clara de cantería rematadas en unas molduras que albergan en su centro relieves de cabezas femeninas.

En la esquina de la calle Navarro Rodrigo con Reyes Católicos se alza un característico mirador con rejería (donde se mezclan los motivos curvos con los geométricos) apoyados en potentes ménsulas.

En su interior, posee un magnífico patio de luces, sede de exposiciones y actos oficiales. El estilo del edificio se enmarca en la corriente ecléctica.


Hospital Provincial de Almería

MUREC

El actual Hospital Provincial es uno de los edificios más antiguos conservados hasta hoy. Se construye por iniciativa del Obispo Fray Diego Fernández de Villalán entre 1547 y 1557, interviniendo en las obras Juan de Orea. A finales del siglo XVIII, su administración, hasta entonces controlada por la Iglesia, es sustituida por una Junta de Gobierno formada por autoridades eclesiásticas y civiles. Con motivo de la creación de esta Junta, en 1777, se realizan algunas obras importantes en el edificio. El patio, construido en el siglo XVI, se reconstruye con motivo de las obras acometidas en el Hospital a fines del siglo XVIII.

Destaca su fachada principal en la calle Hospital, que posee una portada neoclásica construida en 1778. Ésta, se enmarca entre dos grandes pilastras jónicas que sustentan un entablamento donde figura una inscripción con el nombre del hospital y la fecha. La corona un balcón rematado en un frontón curvo en cuyo centro se aloja el escudo real. Todo el conjunto, muestra un gusto academicista de transición del Barroco al Neoclasicismo.

Dirección: C/ Hospital, s/n. 04002 Almería.


Puerta Purchena de Almería

Puerta de Purchena

A día de hoy, es un aplaza situada en el centro de la ciudad de Almería. En ella se encontraba la puerta más importante de entrada a la ciudad: la puerta de Pechina. Pero su nombre se vio alterado tras la conquista de los Reyes Católicos, que confundieron Pechina con Purchena. La puerta desapareció tras el derribo de la muralla en 1855, creándose en ese momento una plaza. Ya desde la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, con el "boom" de la minería que experimento la provincia proliferaron todo tipo de casas burguesas y palaciegas, tanto en la propia plaza, como en sus aledaños.

La plaza fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1991.

Se ubicaba en la actual Plaza Manuel Pérez García y son numerosos los puntos de interés que son accesibles desde esta emblemática plaza de la ciudad: los Aljibes Árabes, la Casa de las Mariposas, la Calle de las Tiendas y los Refugios de la Guerra Civil o la estatua a Nicolás Salmerón son algunos de los puntos de interés más cercanos a este punto de confluencia de la ciudad.


Muralla del Jayran y Cerro San Cristóbal

Muralla de Jayrán y Cerro de San Cristóbal

Desde la Alcazaba, desciende hacia el norte a través del Barranco de la Hoya, una línea de muralla que llega hasta el Cerro de San Cristóbal, construida en tiempos del rey Jairán (1012-1028) en el siglo XI. Son los restos que quedan del amurallamiento del barrio de la musalla, que desde el cerro descendería por la actual calle Antonio Vico.

En el cerro, conocido en época musulmana como Monte Laham, se encuentran siete torreones, tres musulmanes de planta cuadrada y cuatro cristianos de planta semicircular, éstos construidos por los templarios de Alfonso VII, que hicieron del lugar un fuerte-capilla tras la conquista cristiana de la ciudad al mando de las tropas de Alfonso VII en 1147.

En dicho cerro, que es un impresionante mirador de la ciudad, se encuentra sobre un gran pedestal, la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, de mármol de Macael, restaurada en el año 2000 que bendice la ciudad y el Mar Mediterráneo, y que fue construida en el siglo XX (alrededor de 1930).