Parque Nicolás Salmerón de Almería

Puerto y Parque Nicolás Salmerón

Del puerto musulmán, tan importante en el siglo X, no quedan huellas. Fue desde Abderramán III (siglo X) sede de la flota califal y eje de una intensa vida comercial. A través de él, Almería mantenía contactos con todo el Mediterráneo.

En el siglo XIX la construcción del Puerto fue una auténtica necesidad y una de las principales mejoras de contribución al engrandecimiento de la capital, colocando la primera piedra del embarcadero el 23 de mayo de 1847, en lo que hasta entonces no era más que una playa abierta. La necesidad de exportación de la uva primero, y del mineral de hierro después, fueron factores determinantes en la construcción del Puerto de Almería.

Las necesidades de la fundición del plomo de los Heredia en Pescadería, aceleraron la construcción de un muelle a poniente, mientras que la Junta de Obras del Puerto, intentaría activar la construcción del muelle de levante y la dársena que culminaría en 1906. Uno de los productos más importantes del tráfico portuario fue el mineral del hierro, de ahí que adquiriese gran importancia el cargadero de mineral o “ El Cable Inglés”, ejemplo representativo de la Arquitectura del Hierro y de la importancia minera del siglo XIX.

En la actualidad, el puerto se divide en tres zonas: “el muelle de poniente” o dársena pesquera, la dársena comercial, donde atracan los barcos, y la dársena deportiva, con el puerto deportivo y la playa, donde se encuentra “El Cable Inglés”. Hay que destacar el muelle de levante, donde se construyeron las escalinatas reales con la llegada a nuestra ciudad de Isabel II. Desde este lugar se observa una bella panorámica urbano-marítima.

En el Parque Nicolás Salmerón está la Fuente de los Peces, actual Plaza de la Marina, que sirve de separación entre el Parque Viejo (a poniente) del siglo XIX y el Parque Nuevo construido en 1940, en honor del Presidente de la Primera República, D. Nicolás Salmerón, nacido en Alhama (Almería). El Parque fue restaurado completamente en los últimos años del siglo XX. En el tramo dedicado a Nicolás Salmerón destacan dos surtidores de agua que representan la figura del “Marino” y de los “Delfines”. Frente al Parque y al Puerto se erige la reciente urbanización de la Rambla (siglo XX y principios del XXI) que da a la ciudad un aspecto de modernidad.


Plaza Vieja Almería

Plaza de la Constitución

O Plaza Vieja, es la Plaza más antigua de la ciudad se encuentra ubicada en un rincón entrañable y recoleto. Fue lugar de juegos, fiestas y toros, procesiones y desfiles cívicos.

En época musulmana era una plaza irregular y constituía el zoco principal. Con los cristianos se conocerá como plaza del “Juego de las Cañas”. Tomará su aspecto definitivo a mediados del siglo XIX, con soportales en los bajos y viviendas de dos plantas. Se trata de una plaza que presenta una planta ligeramente trapezoidal, y que mantiene la característica de las plazas cerradas y porticadas del siglo XIX.

La plaza está presidida por el edificio del Ayuntamiento, de estilo ecléctico, construido entre finales del siglo XIX y principios del XX. La fachada está dividida en tres cuerpos. El primero, alberga los soportales con arcos de medio punto, seguido de un segundo cuerpo más desarrollado, donde se sitúan los balcones, y el tercero donde está el ático. En el centro de la fachada, y en la parte superior, se encuentra la torre rematada con una cúpula semiesférica, donde se encuentra el reloj y el escudo del Ayuntamiento de Almería.

En el centro de la Plaza se sitúa “El Monumento a los Mártires de la Libertad”, obelisco emblemático, dedicado a 24 personas liberales, que llegaron a las Playas de Almería con casacas rojas (de ahí su nombre), a proclamar la libertad y la constitución en contra del despotismo de Fernando VII, siendo fusilados el 24 de agosto de 1824. Este no es el monumento primitivo, el anterior data de 1868-1870 y estaba en la Plaza de Cádiz (actual Puerta de Purchena), y en 1900 se traslada a la Plaza Vieja, hasta su derribo en 1943. El primero era de piedra, y éste, reconstruido en 1988, por suscripción popular, es de mármol. Consta de un gran basamento, sobre el que se eleva la columna que sirve de arranque al vistoso capitel corintio, rematado por una esfera de bronce, rodeada con pinchos o rayos del sol. Este característico monumento es conocido como “Monumento o Pingurucho a los Coloraos”.

La parte norte de la fachada de la plaza corresponde al Convento de las Claras, reconstruido tras el incendio sufrido en la Guerra Civil Española.

El reloj del Ayuntamiento:

El reloj que hay en la fachada principal del Ayuntamiento interpreta la popular melodía del Fandanguillo de Almería, cada cuarto de hora, sonando los acordes completos cada hora en punto.


Plaza Careaga de Almería

Plaza Careaga

Los espacios irregulares abiertos en el interior de la trama urbana del casco antiguo son numerosos, y durante los siglos XVIII y XIX darán lugar a plazas, donde se concentran los estamentos privilegiados de la población, como es el caso de “La Plaza Careaga”. Su estructura de patio interior invita al sosiego.

Debe su nombre a la Familia Careaga, que tenía en esta zona su casa solar. Juan Ochoa Ortiz de Careaga llegó de Vizcaya con cuatro navíos a la Guerra de Granada y posteriormente se quedó a poblar en Almería. De D. Miguel Avis-Venegas y Careaga Marín Benavides, cuatro apellidos ilustres de 1489 de la aristocracia histórica almeriense, de sangre de conquistadores cristianos y de príncipes musulmanes, se crea el título de marqués de Torre Alta y Vizconde de Careaga por Carlos II. La famosa calle del Arco se debe al arco de Careaga, que comunicaba la casa de los marqueses con sus graneros.

En esta plaza se encuentra “La Casa de los Marqueses de Torre Alta”, diseñada en 1847, y donde destaca la composición en dos plantas. Su estructura se adapta al tipo general de vivienda neoclásica burguesa, encontrando en ella elementos diferenciadores como son los arcos apuntados de tradición clasicista, de carácter innovador en Almería.


Plaza Bendicho Almería

Plaza Bendicho

Situada en el corazón del casco antiguo, en el antiguo arrabal de La Musalla, es una plaza recoleta, surgida al amparo de la Catedral. Este espacio fue uno de los lugares preferidos como residencia de la aristocracia durante los siglos XVI al XVIII. Desde la plaza podemos observar los cubos y torreones de la Catedral perteneciente a la girola, desde donde campea el característico “Sol de Portocarrero”. La plaza está dedicada a Juan F. Juan León Bendicho y Quelty, que nació en Málaga en 1809, y tras contraer matrimonio con Doña María Dolores Puche, fijó su residencia en Almería.

En la plaza se encuentra la casa más antigua de la ciudad “La Casa de los Puche”, del siglo XVIII, antigua familia noble llegada a Almería con los primeros pobladores cristianos en 1494. Presenta dos plantas, la inferior, destinada a servicios, y la superior, a vivienda de los dueños. En su fachada, destaca la portada de cantería, enmarcada con columnas que albergan un arco de medio punto, sobre el que se eleva el escudo familiar. El balcón, que descansa directamente sobre la portada, posee una rica rejería.

Junto a la Casa de los Puche, y situada en la misma línea, está la “Casa de la Música”, del siglo XIX, restaurada y actual sede del Patronato Provincial de Turismo.

En el centro de la plaza, se halla el busto de la poetisa “Celia Viñas” que ejerció su labor profesional de profesora en la capital durante los años de la posguerra,  enriqueciendo la obra literaria almeriense de la época.

En los últimos años del siglo XX, contigua a esta plaza, se abrió la calle situada junto al muro sur de la Catedral, la Ronda Beato Diego Ventaja, desde donde se puede pasear y admirar los poderosos muros de la Catedral- Fortaleza.